Consejos para que tu perro no pida en la mesa

Una de las inquietudes más frecuentes con las que llegan los propietarios de mascotas a nuestra Consulta, es cómo eliminar ciertas conductas indeseadas, que pueden llegar a avergonzar frente a visitas o frente a extraños. Uno de esos comportamientos indeseados más comunes es el “pedir comida” junto a la mesa, cuando las personas se disponen a comer…
En este artículo, les damos algunos consejos y sugerencias que pueden serle de ayuda si tiene este problema con su mascota.
Lo primero es extinguir el comportamiento de exigir comida, eliminando todas las recompensas: La mascota no debe recibir nada (ni comida ni ningún tipo de atención) por pedir.
Puede suceder que caiga comida de la mesa, por lo que se recomienda dejar a la mascota en otro lugar mientras se come.
Algunas situaciones comunes que pueden llevar al fracaso son:
El comportamiento de ruego probablemente se haga más intenso antes de disminuir.
La mascota puede intentar distintas conductas para pedir; no obstante, si no se las recompensa, éstas también cesarán.
Este plan de adiestramiento es bastante difícil de mantener, debido a la frustración y el sentimiento de culpa de los dueños, así como por la insistencia de la mascota y las recompensas inintencionadas (comida que se cae de la mesa). Pero ante todo, es importante ser consecuente y no bajar la guardia ante los ruegos de atención por parte de nuestra mascota.
Otras medidas que pueden ayudar son:
Ejercitar a la mascota antes de los momentos en que suele pedir; un animal cansado es menos propenso a pedir.
Darle de comer al animal antes de la hora de comer de los dueños; si está satisfecho, pedirá menos.
Dividir la comida del animal en dos o tres raciones diarias, en vez de darle una vez cada 24 horas.
Dejar al animal en otro lugar antes de sentarse a comer.
Anticipar las situaciones que pueden provocar el ruego y distraer a la mascota con otra actividad.
Darle una golosina de larga duración; los juguetes desarmables llenos con comida o golosinas pueden ser una buena distracción.
Enseñarle a la mascota a ir a algún lugar ante una orden (por ej., una cama o una jaula); hacerla ir allí cuando comience a pedir.
Implementar un castigo remoto para el ruego. Los castigos remotos (como un chorrito de agua o un ruido desagradable) pueden ayudar en algunos casos. Este método requiere que se implemente en el momento justo; el castigo debe estar muy bien correlacionado (no más de 1-2 segundos de diferencia) con el comportamiento que se está castigando. Si no se tiene a mano el objeto para aplicar el castigo y éste se aplica tarde, no será efectivo y puede ser inhumano. La intensidad del castigo debe ser suficiente como para inhibir el comportamiento, pero no tanta que le cause miedo, ansiedad o angustia a la mascota.Finalmente, el castigo debe ser consistente (cada vez que el animal pide), lo cual es muy difícil para muchas personas.

Los castigos interactivos (gritar, golpear, etc.) no se recomiendan, ya que no suelen ser efectivos (porque la percepción del animal es que ha obtenido atención) y pueden crear problemas de ansiedad o agresión.

Fuente: Dras. Horwitz y Neilson. CONSULTA VETERINARIA EN CINCO MINUTOS DE BLACKWELL.