Hace frío y llueve ¿Aun así debo sacar a mi perro?

Esta es una de las muchas incógnitas de los que tienen perros grandes (que no pueden hacer sus deposiciones en casa). Por eso hemos reunido estos consejos veterinarios, que te ayudarán a proteger a tu mascota en invierno.

Cuidados para tus mascotas en Invierno

Llega el invierno y una nueva temporada para nuestras mascotas. Muchas veces hemos hablado ya desde estas páginas de la preparación para el verano: el calor, los desplazamientos, los parásitos externos, etc., por eso en esta ocasión queremos hacer lo mismo pero para el invierno, el cual no está exento de necesidades y cuidados especiales.

¿Qué es lo que caracteriza al invierno? A todos nos viene a la cabeza el frío, la lluvia, en ocasiones la nieve, y son elementos a tener en cuenta para el cuidado de nuestras mascotas, pero no podemos olvidar otros aspectos también muy importantes como pueden ser el cambio en nuestros hábitos de vida o las diferentes necesidades alimenticias por poner dos ejemplos.

Si empezamos por lo principal del invierno nos centramos sin dudarlo en el clima, pasamos a tener un clima más extremo, más frío y húmedo, ¿Cómo repercute esto en nuestras mascotas?

En el caso de los perros lo tenemos en cuenta sobre todo para las salidas, y vamos a diferenciar dos tipos de salidas: las habituales diarias y las esporádicas o “de fin de semana”.

En el día a día normalmente las salidas se acortan en su duración, sobre todo en los días de clima más extremo. Esto repercute en menos continuidad del ejercicio y pérdida de la forma física o incluso “acumulación de estrés” en determinadas razas que necesitan mucha actividad diaria. Tenemos que hacer todo lo posible por respetar el ejercicio necesario de cada mascota, por supuesto no es lo mismo una raza toy tipo Yorkshire que puede incluso hacer las necesidades en el interior y a la que podemos  estimular a que haga el ejercicio necesario por el pasillo de casa, que una raza grande tipo Bóxer por ejemplo que aunque haga mal tiempo necesita obligatoriamente ejercitarse en el exterior, en este caso debemos hacer el esfuerzo de mantenernos en el paseo el tiempo necesario aunque el cuerpo nos pida volver antes.

perro-vestido-invierno-centre-veterinari-salouEso sí, en estos casos debemos prestar especial atención a proteger a nuestro perro de las inclemencias del tiempo mientras están fuera y sobre todo a ponerlos en condiciones una vez de vuelta a casa. A ninguno de nosotros se nos ocurriría mojarnos en la calle y luego al volver a casa sin secarnos y cambiarnos, pues con nuestro perro igual, debemos secarle bien y asegurarnos de que no queda frío una vez de vuelta en casa, prestando especial atención a las patas y partes bajas del cuerpo que son las zonas de piel más sensible.

Respecto  a las salidas “de fin de semana”, ya en verano apreciamos que hay muchos perros que están acostumbrados a un determinado ritmo de ejercicio y de repente el  fin de semana hacemos una salida al campo y ese aumento brusco de actividad física junto con el calor puede llegar a ser muy peligroso. Pues bien, en invierno tenemos el mismo riesgo de aumento brusco de ejercicio ya que, aunque las salidas sean de menor duración, el esfuerzo físico es incluso mayor ya que el desgaste energético para no pasar frío es muy grande. Además debemos llevar a nuestro perro protegido frente a las posibles inclemencias del tiempo, tenemos muchos accesorios para protegerlos de la lluvia y el frío en caso necesario.  Y recuerda protegerle de la gripe canina con la vacunación de la traqueobronquitis infecciosa o tos de las perreras.

Si vamos a la nieve debemos tener especial cuidado con sus patas y con los cambios bruscos de temperatura. Las patas están expuestas a más peligros ya que a los perros les encanta pisar la nieve, saltar sobre ella y correr haciendo como que se la comen. Muchas veces recibimos en la clínica cortes en las almohadillas por ese ejercicio ya que lógicamente no vemos lo que están pisando, esto seguramente sea imposible evitarlo, pero llevar un pequeño botiquín con gasas, un desinfectante tópico y venda nos ayude a parar la posible hemorragia hasta que podamos acudir a nuestro centro veterinario.

Los cambios de temperatura son también importantes, después de un día de frío en el exterior, a la hora de volver a casa nosotros entramos en el coche, nos quitamos ropa y ponemos a tope la calefacción. No nos olvidemos que nuestro perro ha regulado su cuerpo para mantener su temperatura corporal en el exterior sin ayuda de ropa externa (o al menos no tanta ropa como nos ponemos nosotros), además seguramente ha hecho mucho ejercicio lo que aumenta todavía más su temperatura corporal, y si en estas condiciones entra con nosotros al coche y recibe de manera brusca el calor de la calefacción puede sufrir bastante hasta que se regula. Debemos pensar en ellos y hacer los cambios de temperatura lo más graduales posibles y dando tiempo a nuestro perro a rebajar su nivel de actividad también de manera progresiva.

perro-frío-centre-veterinari-salouOtro de los problemas que vemos más habitualmente en invierno son problemas articulares especialmente en aquellos animales mayores en los que en muchas ocasiones hemos diagnosticado problemas de artrosis, es en esta época del año en la que el animal suele tener más dolor de las articulaciones afectadas, presentan dificultad para moverse cuando llevan mucho tiempo tumbados, debilidad del tercio posterior e incluso cojeras, por ello es importante el uso de condroprotectores o protectores articulares para evitar el dolor y el desgaste articular, acompañado o no de analgésicos y antinflamatorios según el criterio veterinario.

¿Y qué pasa con los gatos y el frío del invierno? Ellos normalmente no salen al exterior, y en el caso de los gatos que si lo hacen en verano, en invierno reducen mucho estas salidas.

Los gatos pasan mucho tiempo durmiendo en casa y aprovechan el invierno para acercarse a las fuentes de calor (radiadores, estufas,…). El principal cuidado con ellos es asegurarnos que lo hagan de una manera segura, tenemos a nuestra disposición accesorios para colocar en el radiador y que tienen un espacio para que el gato se tumbe sin peligro a quemaduras, y si no disponemos de ellos debemos buscar la manera de que el gato no se tumbe directamente sobre la fuente de calor sino que siempre haya algo intermedio.

Otra cosa muy importante del invierno es el cambio metabólico y de alimentación. Los perros y gatos necesitan más aporte energético para mantener su temperatura corporal pero manteniendo un equilibrio entre este suplemento y la lógica pérdida de actividad diaria. Lo ideal es consultar al veterinario ya que para ver las necesidades dietéticas de nuestra mascota en épocas de frío hay que tener en cuenta muchos factores y no basta con administrar una dieta “más energética” que puede ir muy cargada de proteínas y dañar el funcionamiento hepático o renal.

Por último y aunque ya suene a tópico, ni aun en invierno podemos relajarnos con la protección frente a parásitos externos. Los inviernos ya no suelen tener la duración de antes y normalmente se alternan días de mejor temperatura. A esto hay que unirle la existencia de los llamados nidos de calor, que son zonas dentro de determinadas áreas donde a pesar de estar en invierno mantienen una temperatura por encima de los 15 grados y en consecuencia pueden albergar estos temidos parásitos activos todo el año. Por esto es por lo que la tendencia actual ya es proteger todo el año por igual frente a pulgas, garrapatas o mosquitos.

Fuente: http://www.veterinario-vetersalud.com/