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Los perros modernos no se parecen a sus ancestros

El cruce de los perros, realizado durante miles de años, ha hecho que sea extremadamente difícil rastrear las antiguas raíces genéticas de los animales domésticos de hoy en día, según un estudio, publicado en ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS), dirigido por la Universidad de Durham, en el Reino Unido y en el que participan investigadores del CSIC.

Los científicos han analizado los datos de la composición genética de los perros actuales, junto con una evaluación del registro arqueológico mundial de restos de perros, observando que las razas modernas tienen, genéticamente, poco en común con sus antepasados.

Según esta investigación, las 14 razas de perro que hasta ahora eran consideradas como únicos restos de sus ancestros caninos debido a sus diferencias genéticas con las razas modernas poseen estas características a causa de su aislamiento geográfico.

Los perros fueron los primeros animales domesticados y, según los investigadores, los nuevos hallazgos pueden conducir a una mayor comprensión de los orígenes de los perros, y el desarrollo de la civilización humana temprana.

A pesar de que muchas razas modernas se parecen a los perros representados en los textos antiguos, o en las pirámides de Egipto, el mestizaje, a través de miles de años, ha provocado que no sea preciso etiquetar a cualquier raza moderna como “antigua”, según los investigadores. Los resultados indican que ninguna de las denominadas razas antiguas procede de los asentamientos donde se hallaron los primeros ejemplares de perro.

La gran mayoría de las razas actuales tuvo su origen en Europa durante el siglo XIX, mientras que las antiguas pertenecían a otras regiones, como el Shar Pei chino, el Lebrel afgano y el Akita de Japón, lejos de donde se encuentran los restos de perros más antiguos. Otras, como los Basenjis, Salukis y Dingos, poseen una firma genética distinta, que estudios anteriores han tratado como evidencia de su herencia ancestral.

Sin embargo, el nuevo estudio demuestra que las firmas genéticas de estos perros no se deben a una herencia directa con los perros antiguos. En cambio, estos animales son genéticamente diferentes porque estuvieron aislados geográficamente, y no formaron parte de las iniciativas llevadas a cabo por Asociaciones de Criadores, en al siglo XIX, para crear la mayoría de las razas domésticas que tenemos como mascotas, en la actualidad.

El investigador de la Estación Biológica de Doñana Carles Vilà explica que“estas razas no están genéticamente más cerca de los primeros perros domésticos que el resto, ya que existe una desconexión genética entre los verdaderos ancestros caninos y las razas actuales”. De hecho, la investigación ha encontrado las mismas mutaciones genéticas entre distintas razas alejadas geográficamente. Según el trabajo, “es muy improbable que dichas mutaciones hayan surgido en repetidas ocasiones de forma independiente, lo que sugiere que tienen un origen común”.

Se analizaron 1.375 perros de 35 razas

El autor principal, el doctor Greger Larson, biólogo evolutivo en el Departamento de Arqueología de la Universidad de Durham, afirma que el estudio demuestra que todavía hay mucho desconocimiento sobre la historia temprana de la domesticación del perro, incluyendo dónde, cuándo, y cuántas veces se llevó a cabo.

En total, los expertos analizaron los datos genéticos de 1.375 perros que representan a 35 razas. Además, trabajaron con datos genéticos de lobos, ya que los estudios genéticos recientes sugieren que los perros son exclusivamente descendientes del lobo gris.

Otros efectos sobre la diversidad genética de los perros domésticos incluyen el movimiento humano, y el impacto en el tamaño de la población de perros, causadas por importantes eventos, como las dos guerras mundiales, añaden los investigadores.

El estudio también sugiere que, dentro de la historia de los 15.000 años de domesticación del perro, la tenencia de perros como animales de compañía comenzó hace solo 2.000 años y que, hasta hace muy poco, la gran mayoría de perros eran utilizados para realizar trabajos específicos.

 Fuente: www.elmundo.es