Psicología del Gato: Comunicación química por feromonas

La comunicación química tiene sus ventajas, la más relevante es que dura más en el tiempo. Si comparamos esta comunicación con el lenguaje humano observaremos que el lenguaje oral se disipa, pero el escrito permanece. En comunicación animal, y en la del gato en particular, los depósitos químicos permanecen, mientras que las comunicaciones sonoras no dejan señales a lo largo del tiempo.

La percepción por feromonas, se trata de un sentido que ha sido objeto de estudios recientes, a veces se ha denominado el sexto sentido de los animales. Se trata de una percepción química, independiente de la nariz y de la boca, y que reside en un órgano ubicado en el hueso del paladar (el órgano vomeronasal), llamado también órgano de Jacobson. Este órgano percibe las feromonas, sin olerlas en el sentido estricto, por lo tanto sin tener que ver con el olfato. Las fermonas son moléculas portadoras de información, que transfieren mensajes de un gato a otro. Se trata, por lo tanto, de un tipo de comunicación entre individuos. La información va a fluir directamente sobre las emociones y el carácter del receptor, así como sobre su sistema hormonal.

Para percibir las feromonas, el gato recurre a un comportamiento de olfateo muy particular que se denomina flehmen: el labio superior se retrae, la nariz se pliega, los orificios nasales se cierran y el gato inspira rápidamente a través de la boca entreabierta. Si ha visto esta extraña conducta en su gato al olisquear cualquier cosa (incluso propia) es que está percibiendo sus propias feromonas (en objetos marcados anteriormente) o las de otro gato.

Tipos de feromonas:

Feromonas de alarma: Las secreciones de las glándulas anales y la transpiración de las almohadillas de los pies y manos en caso de estrés, comunican que el gato siente miedo y esto condiciona las relaciones con otros gatos.

Feromonas de identificación de compañeros y familiares: El frotamiento de las mejillas, del cuello y del dorso es utilizado para marcar con una feromona de familiarización a los gatos, a los humanos, a los perros amigos y a otros individuos y objetos que considera suyos o de su entorno familiar.

Feromonas territoriales: El marcaje urinario y los arañazos marcan con feromonas de excitación algunos elementos del dominio vital y de las zonas de crecimiento y aislamiento.

Feromonas de afecto y de apaciguamiento: Emitidas por la madre y el gatito para unir a los miembros de la familia.

Feromonas sexuales: Emitidas con las secreciones sexuales y la orina con el fin de establecer comunicaciones entre gatos de diferente sexo y permitir su aproximación para formar parejas.

Se sospechó de la existencia de la mayoría de feromonas para la observación de los comportamientos de marcaje del gato, y por las consecuencias de comportamiento de marcaje sobre los otros gatos. Algunas feromonas de identificación han sido analizadas y sintetizadas para usarlas de forma preventiva y terapéutica. Así pues, podemos encontrar en el mercado estas feromonas sintéticas (en spray o dosificador) que son muy útiles a la hora de prevenir comportamientos de estres en el o los gatos, debido a mudanzas, reorganización, introducción de un nuevo miembro a la familia, etc.

¿Podemos percibir las feromonas de nuestros gatos?

El gato utiliza todas las herramoentas que conoce para comunicarse con el hombre, por ejemplo el masaje (infantil), el ronroneo, pero también saltar sobre su espalda y trepar por las piernas (como lo haría con un árbol)…

En principio, el gato no está preparado para comunicar informaciones importantes mediante sustancias químicas destinadas al hombre. Si lo hace no es con la intención de que el hombre reaccione como reaccionaría un gato.

Alunas producciones químicas son olorosas y van a acarrear una reacción evidente. Las feromonas de alarma de las glándulas anales ocasionan una reacción de rechazo y de incomodidad a todos: gatos, perros y también a las personas.

Algunas feromonas sexuales son depositadas con el marcaje urinario, hecho que el hombre percibe perfectamente tanto por el olfato como por la vista ¡y esto ocurre durante un periodo que va de varios días a varias semanas! En efecto, el olor de la orina de marcaje es característico y se debe a la presencia de dos aminoácidos: La felinina y la isovalina, moléculas que con el tiempo se van degradando en mercaptanos y sulfitos. La reacción afectiva y el comportamiento del hombre ante el marcaje no es lo que el gato espera. La respuesta es el enfado las náuseas y el rechazo, sobre todo si el marcaje se repite.

El restregamiento de las mejillas y del cuerpo contra las ropa o partes del cuerpo humano es intencional y dirigida. No deja olor particular detectable por el hombre, al contrario, el gato se impregna del olor a humanbo que le tranquiliza. El lamido tiene también este efecrto, pero deja un olor a saliva y a la boca del gato.

las feromonas asociadas a los arañazos no son percibidas, en cambio los arañazosen lugares inapropiados, es decir sobre el revestimiento de las paredes y los sillones, no son muy apreciados por los propietarios de gatos, sobre todo si viven dentro de casa.

Fuente: Dehasse, Jöel (2008) Todo sobre la psicología del gato. Pg. 38.