Virus del Ébola y perros: ¿A qué debemos atenernos?

La reciente eutanasia de un perro propiedad de una auxiliar de enfermería española infectada con el virus del Ébola ha suscitado mucha preocupación sobre el papel de los perros en la transmisión del virus del Ébola y el riesgo que los perros pueden suponer para los seres humanos. Como suele ocurrir con las enfermedades emergentes, aún hay varias lagunas en nuestro conocimiento, y éstas pueden generar miedo.
Deberían entenderse los siguientes puntos clave:
  • Existe una preocupación limitada sobre el papel de los perros en la transmisión natural del virus del Ébola en las zonas donde el virus es endémico.
  • Es muy improbable que un perro se exponga al virus del Ébola fuera de las regiones endémicas en África puesto que requeriría el contacto con las secreciones corporales de un ser humano con síntomas de infección con el virus del Ébola.
  • Hay pruebas de que los perro pueden infectarse con el virus del Ébola, pero no hay pruebas de que desarrollen la enfermedad.(Ebola virus antibody prevalence in dogs and human risk. Allela L, Bourry O, Pouillot R, et al. Emerg Infect Dis. 11: 385–390, 2005.)
  • Esta información proviene de un estudio hecho en perros en una comunidad que estaba sufriendo un brote del virus del Ébola. Un 27% de los perros sanos tenía anticuerpos séricos frente al virus, pero ninguno tenía virus detectables en la circulación. La evidencia de exposición no sorprendió a nadie porque algunos perros habían hurgado en los cuerpos de animales que podían haber muerto por la infección con el virus del Ébola y tenían contacto directo con personas con la enfermedad activa.
  • Esta situación es totalmente distinta a la de un animal de compañía que vive en un hogar y se expone de forma transitoria a un ser humano que ha estado expuesto o tiene una infección en sus fases tempranas.
  • Independientemente de que los perros puedan exponerse al virus, actualmente no hay pruebas de que los perros infectados eliminen el virus.
  • En el improbable caso de que un perro de compañía se exponga a un ser humano con infección con el virus del Ébola fuera de África Occidental, el personal veterinario y de salud pública puede investigar qué tipo de contacto ha habido entre el perro y el ser humano (p. ej. en qué momento se produjo el contacto respecto de la presencia de síntomas, tipo y duración de dicho contacto) y determinar si puede haberse producido una exposición al virus.
  • Se están realizando esfuerzos coordinados para crear directrices para el manejo de los perros expuestos a individuos con infección con el virus del Ébola.

La falta de información sobre el virus del Ébola en perros hace que la elaboración de guías prácticas basadas en evidencias sea difícil. Aún así, y dada la información disponible sobre el virus del Ébola en perros y el mayor conocimiento sobre este virus y las prácticas de contención, pueden establecerse recomendaciones sensatas para el muy improbable caso de que más perros de compañía sean expuestos.

No debe desestimarse la preocupación sobre el virus del Ébola y los perros, y la consideración del papel de los animales de compañía en la transmisión de este virus es congruente con los esfuerzos llevados a cabo para promover una Salud Global. Al mismo tiempo, y para optimizar la salud y el bienestar de de los seres humanos y los animales, no debe dejar de tenerse en perspectiva el riesgo, y la razón debe prevalecer por encima de la paranoia.

Fuente: AVEPA · Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales

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